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@2017 Catedral Metropolitana de San Salvador

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Historia

Primera Catedral de San Salvador

EI 28 de Septiembre de 1842 el Papa Gregorio XVI con la Bula "Universalis Ecclesia Procuratio” instituye la Diócesis del Territorio del Estado De El Salvador y por consiguiente eleva su parroquia al rango de catedral, entonces conocida como Parroquia El Sagrario, y se situaba justo en el lugar donde hoy se ubica la iglesia de El Rosario.

 

El Presbiterio y Doctor don José Jorge Viteri Ungo fue el primer obispo canónicamente nombrado por el Papa para San Salvador, Diócesis que abarcaba todo el territorio de El Salvador.

 

Cuando el Terremoto de abril de 1854 causó grandes pérdidas a la ciudad y arruinó totalmente a la joven catedral, la ciudad Capital fue trasladada a Cojutepeque, en donde por un tiempo relativamente corto, residieron el Supremo Gobierno de la República y el Gobierno Eclesiástico de la Iglesia Católica. Para este tiempo, el Obispo de la Diócesis era Monseñor Pineda y Saldaña, quien declaró el templo de San Sebastián sede provisoria de Catedral.

 

Otro terremoto, el 19 de marzo de 1873, destruyó nuevamente la ciudad de San Salvador reduciendo a escombros su Catedral. Esta vez el gobierno Eclesiástico se trasladó a Nueva San Salvador y declaró a la iglesia de La Concepción, Catedral interina. Un año antes de este acontecimiento, el día 6 de enero de 1872 se había hecho un Proyecto de construcción en San Salvador, de una nueva Catedral; pero no se ejecutó a causa de una guerra que se desató contra Honduras.

Segunda Catedral de San Salvador

El 28 de Septiembre de 1877 el obispo Cárcamo Rodriguez promulgó una carta pastoral exhortando al pueblo salvadoreño a colaborar para la construcción de una nueva catedral. Este obispo decide la construcción de la nueva catedral donde antes había estado el majestuoso convento y templo de Santo Domingo, que es el lugar donde actualmente se encuentra la catedral metropolitana. Para este fin, promulgó el 17 de Septiembre de 1880, un edicto detallado y preciso. El propulsor de esta obra fue Mons. Miguel Vencchioti, y el ejecutor ingeniero, el arquitecto Don J. Dolores Melara.

 

En 1888 se inauguraba el segundo edificio de la Catedral de San Salvador, de estilo romano, frente al actual Parque Barrios. Construida de maderas finas, algunas de ellas traídas del Líbano, se caracterizaba por líneas de buen gusto religioso. Tenía además Bellas imágenes y ornamentaciones y retablos pintados por artistas salvadoreños.

 

Construida de madera para darle más flexibilidad contra los frente a los movimientos telúricos, fue pasto de un voraz incendio, el 8 de Agosto de 1951.

 

El 15 de agosto del mismo año el Señor Arzobispo, monseñor Luis Chávez González, emite una carta pastoral sobre la construcción de la nueva catedral y es nombrado Mons. José T. Alférez encargado de la vigilancia de los trabajos, cargo que desempeñó hasta 1964, cuando le relevo Mons. Modesto López Portillo.

 

Para Conseguir terminar Catedral se creo una fundación que aprobó el plan Maestro elaborado por el Arquitecto Joaquín González Miranda, de Pamplona España, con la colaboración del profesor Arquitecto Joaquin Loras.

Tercera Catedral de San Salvador

El tercer edificio de la Catedral de San Salvador responde a un proyecto elaborado en los años 50, en el que se aprecia una clara inspiración de las iglesias de tipo Basilical, al estilo del conocido arquitecto alemán Domenicus Böhm.

 

La bendición de la primera piedra la efectúa Mons. Luis Chávez y González el viernes 12 de Octubre de 1956.

 

Debido a la guerra que azotó el país durante las décadas de los setenta y ochenta, fue frenada la construcción de la Catedral. A paso lento se avanzaba, sin embargo.

 

Le tocó a Monseñor Arturo Rivera Damas darle un empuje final para tener terminada la estructura, pero no fue sino Monseñor Fernando Sáenz Lacalle quien pone broche de oro dándole al nuevo edificio su ornato interior y exterior, de acuerdo a la “ars sacra”, al arte sagrado apropiado.

 

A iniciativa de Mons. Fernando Sáenz Lacalle, los trabajos fueron concluidos y con mucho empeño ha dedicado tiempo y exhortación a la continuidad de trabajos que aun se desarrollan.

 

La Catedral se presenta con un esquema romano, de una sola nave atravesada por otras dos laterales formando una cruz de proporciones rectangulares, que culmina en un presbiterio circular.

 

El Conjunto de arcos del presbiterio que estaba incompleto surgió de la idea de proyectar un gran retablo integrándolo en el ritmo de la arquería, que de este modo también se reincorpora al retablo.